La “ceguera temporal” y por qué ver el tiempo ayuda
A la dificultad para percibir el tiempo se le suele llamar ceguera temporal. Decirle a un niño “tienes diez minutos” depende de un reloj interno que puede no ser confiable. Un temporizador visual saca ese reloj hacia afuera: el niño le echa un vistazo y ve exactamente cuánto le queda.
Munch Buddy no es un tratamiento para el TDAH. Es una herramienta sencilla y tranquila que a muchas familias les resulta útil junto con las estrategias que ya usan.
Dónde ayuda un temporizador visual
- Bloques cortos de concentración: la tarea o la lectura en ratos cortos con un final claro.
- Arreglarse: vestirse o preparar la mochila antes de que llame el amiguito.
- Carreras para recoger: ¿cuántos juguetes pueden volver a su lugar antes de que se acabe el tiempo?
- Tiempo de pantalla: el final se ve desde el principio, así que no cae de golpe.
- Esperar: un temporizador vuelve concreto el “en un minuto”.
Por qué lo tranquilo funciona mejor que lo llamativo
Muchas apps infantiles están hechas para atrapar la atención con monedas, rachas y ventanas emergentes. Es justo lo contrario de lo que debe hacer un temporizador. Munch Buddy mantiene la pantalla tranquila: una animación lenta, un solo amiguito simpático y nada de anuncios. Los niños más grandes pueden cambiar al estilo de números grandes o de reloj, que se siente menos infantil y aun así muestra el tiempo de un vistazo.